Actualizando la organización política

Aproximación sobre las formas de gobierno

Desde tiempos antiguos tenemos propuestas sobre formas de organización política, el mismo Aristóteles analiza entre tres formas distintas de gobierno, la monarquía, la aristocracia y la república,  así como sus respectivas   degeneraciones, la tiranía, la oligarquía y la demagogia. Ninguna es mejor que otras por si mismas, sino por su capacidad de cumplir la función del estado, el cual es el bien común. En tanto que ninguna es mejor que otras por si misma, tienen entonces que ser analizadas por su potencial para cumplir con la función del Estado, así, Aristóteles estudia las probabilidades que tiene que cada una de degenerar más fácil y rápidamente de tal forma que no se cumpla la función del estado, siendo la monarquía la forma de gobierno más susceptible de degenerarse, seguida de la aristocracia y finalmente la democracia.

Desde una perspectiva no desde sus probabilidades de degeneración sino de su capacidad de cumplir mejor y más pronto la función del Estado cuando la forma de gobierno es buena, sin duda alguna la monarquía está a la cabeza, partiendo de la lógica que teniendo a la cabeza a la persona más virtuosa y capaz, entonces dirigirá a los demás más rápido y mejor, seguida de la aristocracia y así bajando de nivel entre más personas haya de por medio a la hora de tomar una decisión.

Montesquieu propone entonces una especie de síntesis de las tres formas de gobierno y que en teoría son aplicados en la actualidad, con el poder ejecutivo como monarca, el judicial como la aristocracia y los representantes como la democracia, sin embargo Montequieu aborda la problemática desde una postura pesimista, donde el poder judicial y legislativo deben de funcionar como diques de contención al despotismo del monarca pasando por completo por alto la creación de un sistema ascendente en la virtud cuando son buenos. LEER MÁS

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